Marisela sale del baño, toda guapa, fuerte, sin ningún tipo de dolor. Después de la ayudadita que recibió de la madre de Raúl, y su comprensión, salió de ese baño a dar la cara, enfrentar la situación, sin esconderse como lo había hecho en anteriores oportunidades. Camina con orgullo, con mucho ímpetu, hecha toda una dama, simplemente que al pasar frente a su ex pareja y su nueva mujer la hace mas fuerte, los observa pero hace cuenta que ellos son dos personas allí sentadas, más del común y que también van a disfrutar un almuerzo como sus acompañantes de la mesa. Marisela toma asiento, Raúl para hacer sentir bien, se le acerca y la mima un poco, la acaricia y Francisco desde su mesa observa la situación, la chica que está con él, le reclama, ya que no le gustaba nada, ver que él miraba

