Los tres se echan tremendo almuerzo, después de que la señora Rafaela colocara al tanto de como Marisela llegó a la vida de ella y su esposo Facundo; Raúl piensa y se le ocurre una idea, quería hacerle un detalle bonito a ambas, entonces se aleja un momento por unos minutos, pero antes de eso les dice a sus acompañantes (Marisela y su madre) que ya volvería, que no se fueran, que lo esperaran; cerca de donde estaban comiendo, unas calles más allá, entra a una tienda de accesorios de oro y de ese tipo de cosas, ve en el muestrario las cosas que tienen en exhibición, le gusta un corazón que viene en dos partes, entonces compra un par de cadenas, y le pide a la vendedora que se lo arregle en cajitas muy bonitas, una mitad era para Marisela y la otra para la señora Rafaela, les obsequia este

