Hailey. Andrew no era un asesino. Podría ser impulsivo, el incluso agresivo algunas veces, pero Andrew no mataría a nadie. La historia que este hombre acababa de decirme hacía que mi cabeza explotara de la confusión. —En verdad lamento lo de su hija, pero no creo que lo haya hecho Andrew. —Tampoco yo lo creía. Fue como una puñalada directo al corazón. Aún habían lágrimas en sus ojos. Yo sólo podía pensar, en que esas lágrimas se veían tan reales que tendría que ser un excelente actor o en verdad creía que Andrew había asesinado a su hija. Gregory se dirigió al baño de su oficina y yo aproveché para pedir ayuda. O por lo menos eso era lo que quería hacer hasta darme cuenta que Alfred me había quitado el celular. Miré por la ventana para darme una idea del lugar en donde estaba pero nad

