58 Terrance se dio la vuelta, pero los viejos reflejos de las fuerzas armadas de Slim le hicieron ser más rápido. Agarró por las solapas la cazadora de Terrance y lo tiró al suelo, envolviendo sus brazos alrededor del pescador y poniendo sus brazos a la espalda. Slim sintió la fortaleza de Terrance mientras el pescador trataba de quitárselo de encima y supo que no habría tenido ninguna posibilidad en una pelea a puñetazos. Lo que sí tenía es formación (aunque de hacía mucho tiempo) y usaba las viejas técnicas a su favor. Tras inmovilizar a Terrance, juntó sus manos y las sujetó, esperando a que el hombre más fuerte se cansara. —¡Quítese de encima de mí! —gruñó Terrance, luchando cada vez más débilmente—. ¿Qué quiere de mí? Llamaré a la policía… —Lo voy a hacer yo mismo —dijo Slim, con l

