14 El médico sonrió. —Parece que tiene los huesos duros —dijo, tamborileando la parte de abajo de su portapapeles—. Cuando pienso desde qué arriba ha caído… ha tenido muchísima suerte, Mr. Hardy. La marea estaba baja, dejando al descubierto las rocas del puerto. Ha sido una caída que le podía haber matado si no hubiera habido nada que lo detuviera. —¿Qué me he hecho? —dijo Slim, tratando de bajarse de la cama, pero descubriendo que un brazo no le respondía. Se quejó y renunció, desplomándose de nuevo en la almohada. —Sobre todo cortes y contusiones —dijo el médico. Por su expresión, estaba tratando de minimizar las cosas diciéndole primero las buenas noticias—. Pero se ha dislocado el hombro izquierdo, sobre el que cayó. Se ha fisurado un par de costillas sobre la borda del barco y tie

