Con lo imprudente que siempre ha sido William bajo el volante, en menos de 30 minutos llegan al lugar de la celebración. El escritor mientras caminaba hasta la entrada despeinaba un poco al chico, pero Sam veía aquel acto como una especie de juego que estaba haciendo Will, intentó hacerlo de igual forma, pero el mayor se lo negó. El escritor iba tomado de la mano con el castaño en todo momento, solamente lo dejaba libre en algunas ocasiones, cuando Sam asumía que era necesario alejarse... realmente aquella reunión era muy aburrida, todos actuaban de forma diplomática, acercándose al homenajeado con educados saludos y buenos deseos, el pelilargo se sorprendía por lo profesional que el mayor se convertía cuando hablaba y saludaba a todas esas personas. Realmente le gustaba ver como Willi

