— ¿Te gusta o no te gusta, no entendí? — Pregunta con una pequeña sonrisa en sus labios, el castaño seca su cara con una mano. — N-no me gusta... — Responde en susurros, Nicolás frunce la boca. — ¿No te gusta la comida asiática? — Pregunta una vez más el mayor, acercándose cada vez más al muchacho el cual ya comienza a sospechar sus intenciones. — N-no m-me gusta, la comida asiática— Tartamudea apartando a Nicolás con sus manos, porque ya estaba muy cerca, cuando siente que está en una distancia segura, camina hasta la puerta de salida. — Te espero a-afuera — Dice intentando abrir la puerta que está cerrada, pero por causa de su nerviosismo no se percata que el mismo puede quitarle el seguro. El chico se desespera comenzando a llorar, y en ese momento Nicolás lo voltea

