— ¿Vio algo en mí que le agradó? Qué bien...— Susurra para sus adentros. A Sam le alegraba mucho escuchar eso, ya que inconscientemente se quería hacer la idea que la señora realmente era su abuelita, se sentía muy bien que una persona que no fuese William, le tratara con cariño. Sin darse cuenta comenzó a sonreír sonrojándose un poco, Nicolás lo vio de reojos y después decidió observarlo detalladamente, ya que el chico lucia simpático con aquella expresión. — Eres tan evidente... si ya sé que te alegra. Lo he visto en lo que va del día, mi abuela no tendría ningún problema en adoptarte — Confiesa exhalando el humo de su cigarro por la nariz. Sam abre sus ojos impresionado, intenta desviar la mirada hacia el globo que había amarrado haciendo un tonto intento para que el mayor n

