Sam llegó a la habitación, correr tanto le había servido para desahogarse un poco, cerró la puerta con llave y comenzó a desvestirse para darse un baño, graduó el agua para que esta estuviese tibia y así comenzar a asear su cuerpo. Mientras se duchaba, pensaba en otra forma de alegrar a William, ya que su primera opción estaba totalmente descartada, no pudo evitar sentirse cabizbajo, puesto que se había ilusionado tanto, pero como ya sabía su felicidad duró poco... suspiró desanimado mientras pensaba y pensaba, recordó que a William le encantaba el pastel de piña, quizás podría hacerle un pastel, seguramente el mayor se sorprendería, luego podrían hacer el amor... el chico se sonrojó de solo pensarlo, pero recordó que no estaba en su casa, y si usaba la cocina tenía que pedir permiso, tem

