— Nos vemos a la noche, cuídate en el camino a casa, no te distraigas demasiado, y cuidado de no quemarte con la cocina, o cortarte con algún cuchillo — Dice Adam a su hijo mostrándose preocupado como siempre. Para ese momento, ya había culminado el horario de clases, y Sam como todos los días de lunes a jueves, iba directo a su trabajo de medio tiempo. El pelilargo luego de escuchar las advertencias de su padre, sonríe besando una mejilla de Adam. — Lo sé papá, no te preocupes, estaré bien. No vayas a cocinar, yo lo hago cuando regrese ¿Okey?... oh espera... lo olvidaba — Explica Sam deteniéndose por un instante, recordando que hoy tenía la cita con William. — Eh... papá, creo que hoy es tu turno de preparar la cena, voy a salir después del trabajo... con William — Explica Sam

