Archer me miró directo a los ojos, su intensidad me obligó a desviar la mirada, estaba esperando a que le dijera mi decisión y para mí no era algo tan sencillo. —¿Entonces? —preguntó con la impaciencia que brotaba por cada poro de su piel. —Lo acepto, puedes ser el padre si quieres —me relamí los labios ante la resequedad repentina que vino a mi boca luego de pronunciar aquellas palabras. No había sido nada fácil decidir aceptar, yo tengo en claro de que Archer se merece algo mucho mejor, es un chico atractivo, divertido, trabajador y tiene un millón de virtudes, es de esos chicos que cualquier chica desearía que fuera el padre de sus hijos. Tiene un sentido por la responsabilidad que admiro desde siempre, sé que es el padre ideal, para mis hijos o para cualquier niño que tenga el pri

