•TANTO EN EL AMOR COMO EN LA GUERRA, NO HAY SOLDADOS SIN HERIDAS• JESSICA Aunque podría haber rechazado la propuesta de Stephen, decidí aceptarla. No solo porque comprendía las implicaciones detrás de sus intenciones ocultas, sino también porque no deseaba pasar un solo día más lejos de Benjamín. A pesar de toda la agitación emocional, la sonrisa de mi bebé cuando despertó y vio mi rostro fue suficiente para calmar mi corazón. Su alegría y su inocencia me recordaron lo que realmente importaba en medio de toda esta confusión y dolor. A pesar de mis esfuerzos por apartar los pensamientos negativos, seguían acechándome implacablemente. Sabía que Stephen estaba utilizando a Ben como una herramienta para manipularme, pero en ese momento, eso no me importaba. Estaba dispuesta a hacer lo que f

