•EL PASADO NO SE BORRA, NO SE EDITA NI SE CAMBIA• JESSICA El guardia a cargo de la seguridad en la entrada de la residencia de Stephen no mostró ni el más mínimo signo de sorpresa cuando divisó mi vehículo aproximándose hacia la puerta, concediéndome acceso sin mayor dilación. Sin duda, habrá supuesto que nuestra relación volvía a ser la misma, tal vez influenciado por la ocasión anterior en la que pasé toda la noche con Stephen. Me di cuenta de que era muy importante para mi salud mental poner fin a esta situación y tomar una decisión de una vez por todas. El primer paso consistía en abordar el tema de Benjamín con Stephen. El segundo paso: confesar a Christopher lo que estaba ocurriendo entre Stephen y yo, a pesar de las persistentes sugerencias de mis amigos de que eso no era necesar

