Jamás me casaría contigo «¿Tal como había soñado alguna vez?», Andrés no sabía si reír o llorar. Todo lo que él soñó, quiso o añoró en el pasado lo refundió en lo más profundo de su ser y se alimentó del resentimiento que Laura juraba tener por él. Él no sabía los motivos del cambio de Laura, había sido de la noche a la mañana, que supuso que Roberto tenía razón y su atención había sido pasajera y qué él le había ahorrado mucho sufrimiento de seguir por ese camino. Sin embargo, hoy, a esas alturas de la vida ya no sabía lo que Roberto realmente quería de él. —¿Qué sucederá en el caso de que me niegue a casarme con Laura? —preguntó luego del silencio que se había instalado entre él y Ricardo. —No puedes negarte, Andrés. Roberto te confió no solo su fortuna, sino también lo más important

