(Narra Kate) Lo que había presenciando en aquel lugar solo me abrió los ojos. ¿de verdad quería ese futuro para mí y mi bebé? Aunque trataba de llorar, no podía. Al parecer mis lágrimas se habían secado. Camine tan deprisa, que llegue a la tienda si darme cuenta de cuánto caminé absorta en mis penas y tristezas. — Kate ¿como te fue, que te ha dicho la doctora y Angel cuando se enteró? — Ella nota que algo no anda bien y me dirige mientras nos sentamos en el sofá en la oficina de la tienda. — Para mañana se irá la mercancía y yo iré con ella. Es una decisión tomada. — ¿No me quieres contar amiga? — "Es un niño" — Le respondo con la mirada lejos y llena de nostalgia. — "Felicidades amiga" ¿Pero que te hace tener la mirada tan triste? — Fui a contarle a Philips y me encuentro co

