Hades Moore Por la autopista solo veo coches veloces, y motos alocadas que dejan el tráfico atrás. He aprendido una pequeña verdad: el mundo te quiere rápido para que llegues a tiempo, te quiere veloz para recordar el sonido de tus pasos y es por eso por lo que cuando recuerdas que no vas a ningún lado, aceleras como nunca, sin ver atrás. Doscientos por hora. Disfrutas al máximo el momento; sientes intensamente el movimiento de las llantas, las vibraciones, los sonidos; esquivar autos a toda velocidad, apretar el acelerador... Es una sensación especial. Ese sentimiento de arriesgarse a lo desconocido te abraza, te aprieta hasta que no puedes más. Nunca sabrás lo que te tocará en el juego de tragamonedas hasta que lo intentas; tal vez te dé bonos+, tal vez salgas perdiéndolo todo. El d

