Bárbara Hay una sola frase en la vida que tiene la capacidad de acelerar tu ritmo cardíaco de una manera atroz. Podría asegurar que supera a ese sentimiento histérico que crece en tu estómago, cuando estás cerca de la persona que te gusta. Y supongo que también a ese miedo que experimentas al estar viendo una película de terror, sabiendo lo próximo que está por suceder. En lo personal, detesto esa frase. Esa jodida frase que lo rompe todo… —Tenemos que hablar. Me giro rápidamente solo para observar a Hades, desconcertada. Él no me observa, incluso me da la impresión de que está evitando hacerlo. Para ser sincera, ha estado teniendo una actitud extraña desde que desperté está mañana, lo que resulta aún más es tan raro teniendo en cuenta todo lo que me confesó ayer. Definitivamente,

