Es miércoles, lo que significa que estoy obligada a limpiar mi nueva habitación. Mi habitación. Mi pequeño rincón en el mundo. Que personal es la habitación de cualquiera. Sólo con verla puedes saber cómo es una persona. En los días que todo es gris, que no encuentras una salida y que nada te sale bien; el mejor sentimiento es cuando al final del día llegas a tu habitación. Una pequeña salida, un pequeño refugio donde poder soñar, donde poder olvidar. Siempre abierta al mundo exterior, para que la suave brisa que entre por la ventana te recuerde que existe un mundo de mierda fuera, pero que mientras tú estés en ella el tiempo no importa, el mundo no importa y los demás importan un jodido cacahuate. Un lugar en el que no existe el dolor si tú no quieres, en el que no tienes que aceptar la

