Sigue caminando con su café en la mano —Esteban ya dejemos esto —mueve el vaso. Nota que lo mejor es mantenerlo así, caminan juntos por la ancha vereda que esa misma tarde estaba un poco soleada y no era lo mismo que hacía días atrás. No era hora de beber ese café pero su inclinación de " adicción " a esa bebida le provocaba ganas de tomarla a cualquier hora, una manía. Le importaba mucho ese hombre al cual había deseado desde que lo vio, pero le importaba tanto que entendía que sí esa mujer lo hacía feliz, en silencio se haría a un lado como si nunca hubiera pasado algo entre ellos. —¿Vas a la fiesta? —Le pregunta. Annie se detiene —No mezclo lo laboral con el trabajo —dice seria. —Me parece perfecto Annie pero sabes que no siempre se logra tapar los sentimientos con trab

