La reacción de Annie fue quedarse helada en su lugar, estaba preparada para ser feliz sola y sin que alguien la controle — Para Esteban —dice lentamente cerrando sus ojos. Camina rápido quedando frente a ella —¡¿Trabajas para mi maldito abogado ?! —Grita. Salta un poco al escucharlo tan cerca gritando, tapa sus oídos y con sus ojos ya cerrados. Poco a poco abre sus ojos lo mira con una pena tan ella que jamás encontrará —Respóndeme —dice calmándose. Despacio baja sus manos —Sí, señor. Necesitaba que alguien de confianza pueda organizarle sus papeles y bueno me llamo. Acepte, usted sabe necesito el dinero —dice tímidamente. Adam aprieta sus puños fríos —¿Por qué no me lo consultaste ?, te había ayudado Annie —dice enojado. Señala su cara —Porque no dejaría que acepte ese

