Si el amor reflejaba sus idas y vueltas, él quería quedarse en esa calesita con ella. No quiso abrir los ojos, se quería quedar en ese sueño donde la belleza de Annie le mostraba la verdad que quería ver. —No está bien —se aparta. Se toca la cabeza —¿Qué cambio? —Le pregunta. —Es complicado, ya te dije. Este amor es un error —le dice. —No es complicado si tenes los sentimientos ordenados. Sé lo que quiero y eres mi prioridad —le asegura. Retrocede unos pasos —Ya no sigas —le pide extiendo su mano. El beso era lo que más necesita, la mirada era lo que más anhelaba y para él era su universo. No girar solo en ese mundo si no estaba con ella, el sueño era un completo desierto y nada quería sentido para seguir avanzando. Al igual que siempre todo terminaba así, ya no que

