Estaba tan cansado de esperar. Parecía que era de esas personas que simplemente esperaba por todo sin que nadie espere por él. Se hartó de sentirse así. Los días siguieron pasando... Annie sólo realizo una llamada para decir que estaba ocupada con asuntos familiares, tal vez, era cierto pero también podía ser mentira. Adam estaba intentando ocupar su cabeza con la rutina de todos los días, Ailen estaba ganando el lugar como una compañera de trabajo que tanto le ayudaba a lograr no pensar tanto. Cada mañana se reunían en su oficina a tomar café, y trabajar juntos. Adam ya lo había tomado confiada a esa muchacha que apareció por la puerta con su mirada de inocente y no dudo en demostrar que algo estaba funcionando bien entre ellos. Quizás no pretendía olvidar a Annie para siempre per

