Le temía tanto a volver a caer en los sentimientos. No dejar la puerta abierta de nuevo para que otro hombre ingrese y juegue con ella, pero quería verlo una parte inconscientemente lo quiere tener cerca todo el tiempo. Rápidamente le dio varios besos cortos sobre los labios, Adam desesperado la abraza por la cintura y aprieta a su cuerpo pero Annie pone sus manos en el pecho y lo aparta. —¿Hice algo mal? —Pregunta. —No quiero que nos confundamos —asegura nerviosa. —Siento que quiero estar contigo, no me importan las demás. ¿No te amo? —Abre sus brazos. —No es eso Adam —dice nerviosa —Prometo que cuando pueda te explico todo pero no quiero confundir las cosas, no ahora —dice arrepentida. Frunce su ceño —¿Qué pretendes decirme? —Le pregunta. Se voltea para irse a su

