Se separan rápidamente. Annie agacha su cabeza, arrepentida por todo y abrocha bien su camisa con su mano temblando. Adam en su totalidad estaba relajado porque no conocía a la persona que estaba parado frente a ellos. —¿Qué haces acá? —Le pregunta asustada. —Eso mismo me pregunto, Annie —la queda mirando fijo. —¿Y cómo lograr entrar? —Le pregunta. Se queda en silencio mientras escucha la conversación de los dos. — Vine por mi mujer pero da la casualidad que justo el encuentro con el gran Adam Williams —dice señalándolos. —¿Y usted quién es? —Pregunta cortante. Annie se adelanta para alejar a Adam de esa situación —Brandon puedo explicarlo, sólo estábamos ... —pero es interrumpida por la velocidad en que se acerca su marido a su rostro tomándola fuerte. —Tenemos

