Clary. Tacto, caria, roses embriagadores. Cierro mis ojos ante el contacto que se hace sentir por medio de unos dedos que pasan suavemente por sobre la piel de mis brazos, moviéndose de un lado a otro mientras no soy capaz de hacer algo mas que dejarme consumir por las sensaciones que dominan mi cuerpo. Esto se siente muy bien, tan bien que podría pasar minutos e incluso horas aquí, recostada en un fuerte pecho que me brinda el calor necesario en perfecta combinación con el agua de la tina. Recuesto aun mas mi cabeza en su pecho, girando un poco mi rostro, permitiendo que el aroma que desprende su cuello llene a mi loba de calma, de seguridad. - ¿te gusta esto lindura? - escucho muy cerca de mi oído izquierdo, causando que cierto estremecimiento invada en aquel sector. ¿Qué si me gus

