Capitulo 18

2242 Palabras
Suaves caricias comienzan a sentirse en mi mejilla, besos sigilosos son depositados en varias partes de mi rostro, unos que poco a poco me van sacando de mis sueños, unos que contrarrestan tantas veces que me despertaban en medio de gritos y golpes. Sentirse en calma después todo un mar de emociones, de dolores y traiciones es mas que gratificante, es algo que permite dormir con tranquilidad, hace que quiera abrir los ojos para encontrarme con algo que espero no me lastimara. No puedo evitar sonreír al sentir las cosquillas que recorren todo mi cuerpo cuando unos dedos comienzan a pasearse por toda la piel de mis rostro, unos que me motivan a abrir mis ojos para en primera instancia observar una sonrisa, una que me toma desprevenida, una que causa que todo mi cuerpo comience a sentirse caliente, mucho mas cuando cuando al intentar moverme un poco descubro que me encuentro sobre las piernas de mi mate. De un momento a otro, alzo mi cuerpo, admirando como estaba durmiendo contra el pecho de este hombre, mi alma gemela. - mi lindura, es bueno ver que has despertado - suelta mi mate en cuanto enderezo mi cuerpo, pero no me muevo de donde estoy sentada - espero que lograras descansar un poco. No respondo, en cambio miro a través del vidrio de la ventana para darme cuenta que pasamos muchas cosas, unas que podría identificar fácilmente que no nos encontramos en la manada sol de luna. - ¿donde...estamos? - expreso, dándome cuenta de como ya no me duele al hablar, aunque si permanece un ligero ardor en mi garganta. - en la manada Sol de Luna, mi hogar, y ahora el tuyo - sonríe de una forma que deja notar un ilusión que antes de que mi pesadilla empezara, yo observaba en mis ojos al contemplarme en el espejo. >> por cierto lindura, por como paso todo, no tuvimos casi que ni tiempo de presentarnos - suelta en cuanto giro un poco mi cuerpo para acomodarme mejor sobre sus piernas, sorprendiéndome de como me agrada estar así de cerca de él. Tras escuchar sus palabras consigo caer en cuenta de esa verdad, ya que tras el enfrentamiento con ese ser, el de mis padres y luego subirme al auto, caí rendida en sus brazos. Aunque escuche decir su nombre del Gran Alpha, técnicamente no nos hemos presentado. - tienes razón - espeto para luego sentirme repentinamente tímida por la manera como sus ojos me contemplan. El color azul de sus ojos contrasta perfectamente con el castaña claro de su cabello. "luce muy guapo" espeta mi loba "muero por que nos marque" y ahí la timidez se hace mas fuerte. - de acuerdo lindura, entonces me presento, soy Hunter Court, Beta de la manada Sol de Luna - dice mientras su mano da a parar en mi mejilla, causando que no evite recostar un poco mi rostro para sentir aun mas su calor. Hunter. El nombre de mi mate es Hunter. Es bastante lindo su nombre, me gusta, me gusta mucho. - entonces pequeña, dime el nombre de mi mate, mi luz, mi alma gemela - espeta al llevar su otra mano también a mi rostro, pasando las yemas de sus dedos por mi piel, como si pudiera dejar de tocarme, de asegurarse que esto es real, que soy real. Puedo entender eso, ya que aun estoy sorprendida, pensando que en cualquier momento toda esta alegría sea falsa, y solo sea producto de una paliza tan dolorosa que me llevo a tener alucinaciones. - mi nombre es Clary... - estoy a punto de decir mis apellidos, pero tan pronto como pienso en eso, las nauseas, los recuerdos vienen rápidamente a mi mente - solo Clary. No quiero tener sus apellidos, no significan nada para mi, el tenerlos solo me condeno, prefiero solo tener este nombre, uno que me lo dieron, pero será lo único que conserve de ellos, ya que este significaran lo que yo quiera que sea. - Clary... - lleva su dedo pulgar a mi boca, repasando con gran delicadeza mi labio inferior, mientras sus admiran el sitio que van tocando, uno que al sentir su mirada me lleva a abrir los ojos, esperando algo que por tanto tiempo he soñado - mi Clary... ¿Sera malo desear que me bese?, ¿debería querer alejarme de él? Solo quiero estar a su lado, solo quiero que lleve su boca a la mía, sentir lo que verdaderamente puede ser el cariño, uno donde no me sienta utilizada, uno donde no sea una moneda de cambio, la fuente de maltratos. - por la Diosa Luna, mi lindura no sabes como deseo besarte, como anhelo probar esos labios, como fantaseo por descubrir a que sabe tu lengua, como se siente devorarte la boca como tanto lo he esperado. Santo cielo, sus palabras, sus palabras lo encienden todo, hacen que mi piel se estremezca de tan solo imaginarlo. - yo quisiera que lo hicieras - mis palabras lo sorprenden. - mi lindura, ¿eso quieres?, ¿después de todo lo que has pasado no te sientes presionada?, no quiero que te veas obligada a hacer algo que no quieras, no deseo que te sientas aprisionada por los anhelos de alguien mas y no los tuyos. " es tan lindo, quiero que haga algo mas que besarnos" espeta mi loba conmovida. - ese hombre es muy distinto a ti, tu pides permiso... él solo quiere tomar sin preguntar - recuerdos, vuelven, todos juntos, causando que por un momento mis ojos quieran empezar a nublarse - yo quiero que me beses, lo quiero, mi loba lo quiere, pero tal ves deberías de saber que en ello no tengo experiencia, no se que tan buena puedo ser en ello. En segundos de tiempo, en prácticamente nada, contemplo como bastantes ideas pasan por la mente de mi mate, unas que los llevan a girar su rostro hacia la ventana, casi que al tiempo en que el auto se detiene. - Hunter... - pronunciar por primera vez su nombre cambia algo en mi, pero por lo siguiente que ocurre, creo que cambio algo mucho mas grande en él. Sin saber como tiene tanta agilidad, fuerza y destreza, mi mate consigue alzarme en sus brazos para sacarme del carro de lo mas sigiloso que puede, llegando justo al frente de una puerta, una que es abierta por el chofer de auto. - mi lindura, quería hacer una mejor presentación de nuestro hogar, pero mi lobo y yo no podremos hasta que tenga tus labios - ¿Qué ha dicho? En cuanto entramos a la casa cierra la puerta con su pie, logrando sorprenderme un poco, pero la curiosidad y la perdida de sentido son mayores en cuanto soy depositada con gran delicadeza en un sofá, para luego observar como mi mate sale corriendo, perdiéndose por un pasillo. ¿Qué esta pasando? No estoy entendiendo nada. "si tu no lo entiendes, menos yo" espeta Camille igual de confundida que yo. De pequeña fui bastante curiosa, eso debo admitirlo, es por ello que decido levantarme de mi puesto para caminar por el mismo rumbo donde se perdió mi mate. Aunque debo admitir que en cuanto intento llegar al pasillo por donde se fue, él llega corriendo casi que como un rayo. Tal ves sea por el tiempo que me tomo recomponerme de la confusion, tal ves sea por que intente caminar de manera sigilosa, no lo se, tan solo se que le di el tiempo suficiente para que llegara hacia mi, y de un movimiento consiguiera volverme a alzar. Parece que a mi mate le gusta mucho tenerme en sus brazos. Tomo nota. - Hunter que... - no alcanzo ni a terminar de hablar cuando me alza un poco mas, tanto que me veo obligada a envolver mis piernas alrededor de su cuerpo buscando sentirme en completa estabilidad. - mi lindura, no sabes lo afortunado que me siento de tenerte, por ello debo confesarte una cosa antes de que pueda por fin apoderarme de esos seductores labios que no paran de provocarme. ¿Mis labios? - te pido perdón inmensamente, de verdad lo hago, yo... yo he pasado por muchas semanas del celo, tantas que se volvieron insoportables, tantas que sentí como si esos días la diosa Luna quisiera vengarse de algún mal que cometí y no me di cuenta - arrugo mi entrecejo sin comprender bien hacia donde va esta conversación - eres mi mate, mi lindura y quede encantado contigo desde el momento en que te vi, en que sentí tu fragancia, pero cuando me dijiste que jamás esos deliciosos labios habían tocado otros, que seria el primero en probarlos... yo simplemente me sentí tan sucio para ti, me sentí como si te hubiera fallado. "ya no me gusta hacia donde va esta conversación" espeta Camille, mientras yo sigo intentando procesar cada una de sus palabras. - ninguna mujer me ha tocado, ni yo la he tocado, jamás he estado con otra mujer, serás la unica que me tenga si así lo quieres. "¿de verdad?" - pero lo único que no podía controlar en esos días de la semana de celo eran los besos; no he estado con ninguna otra mujer en mi vida, pero si he besado a otras. En un dos por tres soy llevada nuevamente al sofá, para luego contemplar como mi mate se va arrodillando en el suelo, quedando justo enfrente mío. - espero que puedas perdonarme lindura, espero que me permita probar tu boca, en verdad anhelo tener tus labios uniéndose con los míos, quiero hacerle tantas cosas a tu lengua, así que te pido que me des esa oportunidad a pesar de mis errores - sus ojos, esa tonalidad azul adquiere un color brillante, uno que conmueve mi corazón, mientras mi mente intenta unir todos los acontecimientos - te juro que ya me desinfecte la boca, lo acabo de hacer nuevamente, me limpie tan bien para que no sientas que estas manchada por otras mujeres. ¿Acaso mi mate esta diciendo que hace un momento, cuando salió corriendo con gran prisa, comenzó a limpiarse la boca para así poder besarme? "si, creo que ese podría ser un buen resumen" - ¿lindura? Siento las manos de Hunter en mi rostro, llamando mi atención, haciendo que admire la suplica que se ve reflejada en su rostro, una que remueve muchas cosas en mi ser. - ¿puedo tener... tu boca? "debo admitir que es tierno" Estoy casi que de acuerdo con lo que dice mi loba, y quizás sea por ello, o por como mi cerebro sigue analizando la situacion, pero es tanto mi deseo por que tenga mi boca, que no puedo negarme ante algo que ambos queremos. - si... Un segundo, de pronto dos, eso es lo que se demora mi mate al recibir mi respuesta en llegar directo hacia su objetivo. Estaba pensando que quizás seria brusco conmigo, pero eso es mas que una mentira, ya que a pesar de las ansias que tenia, su boca al juntarse con la mía comienza en un ritmo que debido a mi falta de experiencia, me permite mover mis labios con los suyos, me deja saborearlos, chuparlos tanto que una repentina electricidad va transcurriendo por toda mi columna vertebral. Pronto mi espalda se encuentra presionando contra el sofá, mientras mi mate lleva sus manos a mi cabello, para perder sus dedos en este, a la vez que su cuerpo comienza unirse cada vez mas al mío, estando a nada de presionar su pecho con los míos. El calor que desprende su boca, la forma como puedo sentir el sabor a menta de esta me hace sentir unas especies de mariposas en mi vientre, unas que empeoran con el paso de los segundos. - por la diosa, que bien sabes lindura - espeta en cuanto su boca se separado de la mía. Una de sus manos abandona mi cabello para llegar hasta mi mejilla, y bajar hasta mi boca, tanteando terreno, mas expresamente mis labios. - espero que eso sea bueno par aun primer beso - asiento no pudiendo ocultar la sonrisa que surge en mi rostro. - ¿soy mejor que aquellas a quienes besaste? - cuestiono sin lograr contener aquella duda, una que no es tanto como celos. - mi lindura, con un beso ya has hecho que quiera tener todo tu cuerpo - lleva su boca hasta mi oreja - que quiera besarlo y escuchar tus gemidos. Pronto siento como besa detrás de mi oreja, como su lengua se hace presente una que hace maravillas descontrolando mi cuerpo, una que hace que sienta el calor recorriendo hasta en los dedos de mis pies. - mi rojita, no sabes como deseo poder sentir tu lengua, pero no se si es muy pronto para ello. "¡no es muy pronto!, no lo es" espeta mi loba en mi mente. - tal podría un leve probada, ¿tal ves pueda solo un poco lindura? Ambas manos se ubican en cada mejilla, consiguiendo que en cuanto su rostro se ubique enfrente mío, no pueda apartar mi mirada de la suya. - ¿puedo lindura? - no se como hacerlo - expreso sintiéndome repentinamente tímida y nerviosa por equivocarme. - yo te enseño, ya veras que superaras a tu maestro, mas si practicamos seguido. "¡¡¡SIIII!!!" - ¿Aceptas, lindura? - si...
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