ELINA “Elina,” escucho una voz ronca en mi cabeza, suena casi como un gruñido y tengo que devanarme los sesos para saber a cuál de mis guerreros pertenece esa voz que no había escuchado nunca antes. Tiene un tono extraño, un tono animal, salvaje. Suena como si un lobo común estuviera intentando hablar. Y entonces lo entiendo. La voz proviene de Desmond Gray. “Elina, sé que puedes escucharme.” Él me dice y yo trato de no retroceder del miedo me causa el escuchar su voz en mi cabeza. ¿Cómo es posible que pueda escucharlo? Él no hace parte de mi ejército, no me ha aceptado como su alfa, ni yo a él como el mío. Entonces, ¿cómo carajos se ha metido en mi cabeza? “¿Cómo haces esto?” Intento decirle, pero no obtengo respuesta. “Intenta hablarme a través de tu loba,” él me dice, casi como

