CAPÍTULO DIECIOCHO

1795 Palabras
ELINA Mientras camino de un lado al otro del pequeño salón en el castillo rogue, me pregunto si realmente esta es una buena idea, si no debería mejor irme antes de que todo pueda empeorar, ¿qué tal si me puse a mí misma en peligro haciendo esto? ¿Qué tal si preparé todo yo misma para una trampa? No, no debí haber hecho esto. ¿Qué habrá sucedido con Camille? ¿Por qué tarda tanto? Oh, Diosa de la Luna, esto me pasa por dejarme guiar por la estupidez. Estoy dándome vuelta para salir de aquí antes de que alguno de los guerreros del ejército rojo me vean y empiecen a sospechar cosas, cuando escucho pasos acercándose y mi cuerpo entero entra en estado de alerta, casi sin poder evitarlo, olfateo el aire para ver si logro percibir el aroma de Bastian, pero sólo los de Camille y August están presentes en el aire, aunque hay algo diferente en sus aromas que aún no logro entender, por alguna razón se sienten más fuertes que lo normal, y aunque trato en vano de no preocuparme pues Camille ya me había enviado un enlace mental hace un tiempo para hacerme saber que todo estaba en orden, no logro sacarme de la cabeza que algo no está bien. Unos minutos más tarde, Camille entra al salón y su rostro tiene una expresión extraña la cual me hace fruncir el ceño de inmediato, sus mejillas están ligeramente sonrojadas y ella parece estar haciendo un gran esfuerzo por concentrarse en algo pero no logro descifrar en qué, y un par de segundos después, August entra al salón y él también se ve extraño, lo veo lanzar miradas furtivas a Camille y me pregunto si algo pasó por el camino, después de todo hay unas tres horas desde su punto de encuentro hasta aquí. Paso mi mirada del uno al otro a la espera de que alguien diga algo, pero parece que eso no va a suceder, y por extraño que parezca, me siento como si fuera una espectadora en un show que protagonizan ellos dos, como si algo estuviera sucediendo entre ellos y yo no tuviera permitido entrar allí. “¿Quiere alguien explicarme qué está sucediendo aquí?” les digo y ambos se sobresaltan, como si acabaran de notar mi presencia en el lugar. “Yo… nada está sucediendo, majestad, sólo estaba recuperando el aliento,” Camille responde de inmediato, mientras hace una inclinación de cabeza y noto a August mirándola ensimismado. “Bienvenido, August,” le digo y él gira su cabeza rápidamente hacia mí. “Elina, hola, ha pasado un tiempo desde la última vez que nos vimos y aún más desde la última vez que hablamos,” él me dice con su característica sonrisa y yo noto la expresión de Camille cambiar al instante. “Bueno, tú fuiste quien solicitó esta reunión, dijiste que era de vida o muerte,” le recuerdo y él asiente. “Sí, bueno…” él balbucea antes de mirar a Camille de nuevo. “Camille, ¿podrías dejarnos a solas, por favor?” le ordeno y ella asiente de inmediato antes de salir. “No era eso lo que quería decir, ella se puede quedar si quieres…” August empieza a decir, pero ya Camille ha salido y nos quedamos solos. “Puedes hablar con libertad, nadie nos molestará aquí,” le digo y él asiente. “Ellie…” él empieza y yo frunzo el ceño. “Perdón, Elina,” August se corrige rápidamente. “No tengo nada en contra tuya, August, pero no quiero que pienses que porque alguna vez fuimos amigos, lo seguiremos siendo, ahora estamos en bandos diferentes y aunque puedes estar tranquilo de que ni yo, ni mis guerreros te haremos daño, no estamos en confianza, esta es una reunión entre lados opuestos de una guerra,” Le digo y él me mira con una mezcla de tristeza y aceptación que casi me hace querer disculparme por la dureza de mis palabras. “Lo sé, sabes que siempre tiendo a pasarme de la raya, me disculpo por eso,” él responde, y al ver que yo le ofrezco una leve sonrisa tensa, pero no respondo nada más porque estoy a la espera de que él diga lo que tenga que decir, él empieza a hablar de nuevo: “Sé que estás molesta, más que molesta, y que estás dolida por lo que sucedió entre tú y Bastian, pero lo conoces y me conoces, sabes que nunca ordenaríamos ningún ataque hacia ti y mucho menos hacia personas inocentes, tienes que creer que no fuimos nosotros quienes ordenamos que atacaran tu familia,” él dice con vehemencia y yo aprieto los labios, pero me abstengo de decirle algo, así que él continúa. “No tenemos ni idea de quién puede estar detrás de esto, pero hemos estado investigando este asunto muy seriamente, te juro que tan pronto encontremos al culpable de atacar a tu familia e inculparnos por ello, te lo enviaremos para que tú misma te encargues de llevarle justicia… he oído que te has vuelto bastante buena en ello,” él añade al final con un tono burlón, y por un momento siento el deseo de reírme de sus bromas como solía hacer antes, pero recuerdo la posición en la que estamos ahora y contengo mi risa. “Tenían el símbolo de los Vark y el hombre que sobrevivió confesó que la orden vino de ustedes, las pruebas son contundentes, August, no veo cómo puedes pretender que yo crea lo contrario,” le digo y él sacude la cabeza. “¿No te parece demasiado conveniente que tuvieran nuestro símbolo? ¿Qué habrías hecho tú si quisieras atacar el campamento enemigo por sorpresa? ¿Usarías un símbolo para que todos lo vieran o entrarías de incognito?” él me pregunta y yo frunzo el ceño. “No tiene sentido, ¿por qué Bastian querría lastimar a tu familia?” él me pregunta y yo siento la sangre hervir cuando escucho su nombre usado en una misma oración con mi familia. “No lo sé, ¿Deberíamos preguntarle a mi padre? Oh, espera…” le respondo mientras enarco una ceja y él parece estar arrepintiéndose de lo que acaba de decir. “Lo siento, no quería decir eso, es un caso diferente, tu familia no ha hecho nada para que queramos atacarlos,” él dice y yo me cruzo de brazos. “Ellos no, pero yo sí, así que tiene perfecto sentido que quieran lastimar a las personas que más me importan, empezando por mis bebés,” le digo con tono molesto. “Oh no, Bastian nunca podría lastimar a sus… a tus bebés, eso está completamente fuera de discusión,” él dice y yo siento mi molestia crecer. “Son MIS bebés, que les quede claro a ustedes, no son de él ni de nadie más, son míos y mataré a cualquiera que se atreva a siquiera pensar en lastimarlos,” le respondo con tono mordaz y siento a mi loba pelear por salir a la superficie. “Wow, espera, no lo quería decir de esa forma, por favor no te molestes,” él responde mientras levanta sus manos en el aire a modo de disculpa. “Sé que esto probablemente te vaya a molestar, pero, ¿Estás segura de que Bastian no es el padre?” él me pregunta y yo siento la poca paciencia que tenía, desvanecerse por completo. “Creo que esta reunión llegó a su fin, vete por favor,” le digo y él parece arrepentido por sus palabras. “Lo siento, realmente no quería que te molestaras tanto, pero tenía que preguntar, sabes que si eso es cierto entonces Bastian los protegerá con su propia vida, a ti y a los bebés, sin importar lo que haya pasado, sabes que él haría cualquier cosa por ti,” August me dice. “¿Cualquier cosa menos perdonar la vida de mi padre? ¿Cualquier cosa menos enfrentarse a sus propios súbditos para no hacerme daño? Lo único que a Bastian le importa es su maldito trono que ni siquiera es de él, así que ya que estás aquí envíale un mensaje de mi parte, ¿quieres? Dile que no se encariñe mucho de ese trono porque pronto iré a tomar lo que me pertenece por derecho, y que si él no quiere morir en el mismo patio en el que mató a mi padre, más le vale rendirse ahora, abandonar MI PALACIO y MI TRONO, y volver aquí al castillo de su familia con toda su gente,” le digo, levantando la voz, lo cual atrae la atención de Camille, quien entra de forma apresurada al salón. “¿Está todo bien?” ella pregunta con urgencia. “Sí, todo está bien, por favor ¿podrías escolar al señor Cross afuera? La reunión ha finalizado,” le digo y ella asiente. “Elina, por favor no hagas esto, es una guerra absurda,” él me dice, pero cuando Camille se acerca a él y lo toma por el brazo para sacarlo de la habitación, de inmediato siento como las pupilas de ambos se dilatan y por un momento congelado en el tiempo ellos parecen tan ensimismados el uno en el otro que se olvidan de lo que estaban haciendo. Así que aclaro mi garganta para llamar su atención y ambos se sobresaltan, luego Camille suelta el brazo de August rápidamente y mira de forma nerviosa hacia otro lado. “Ehhh… yo…” August empieza a decir, pero no parece capaz de encontrar las palabras. “¿Sí?” pregunto molesta. “¿Podrías al menos darnos un poco de tiempo mientras buscamos al culpable del ataque?” él me dice y yo frunzo el ceño. “¿Tiempo?” le pregunto confundida. “Sí, bueno, notamos que algunas tropas de Crimson Woods se movilizaron a la frontera más próxima a nuestro reino, sólo venía a decirte que antes de iniciar cualquier cosa nos dieras algo de tiempo para aclarar todo este malentendido,” él me dice y yo trato en vano de ocultar mi sorpresa por sus palabras, pues no tenía ni idea de que Zane hubiese iniciado nada sin consultarme primero. “Está bien, dile a tu rey que tiene un mes para buscar pruebas de su inocencia, de lo contrario nos verá a las puertas de Mi palacio intentando retomar lo que me pertenece,” le digo y él asiente de forma solemne antes de salir detrás de Camille. Y justo cuando ambos salen de la habitación lo noto, el aroma extraño en la habitación era la excitación de alguno de ellos, o de ambos, ¿Qué carajos significa esto?
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