Cap. 4 “De nuevo en casa”

1399 Palabras
Después de 7 largas horas de vuelo, al fin llegué a mi querido país, en cuanto pisé el suelo. Miles de recuerdos y sentimientos vinieron a mí. El rostro deslumbrante de Jess apareció en mi mente, el amor que le había tenido alguna vez se hizo más grande en este tiempo. Con una sonrisa, una joven de cabello oscuro, ojos verdes y tez clara se aproximaba a mí. Detrás de ella, mi amigo Ángel venía sonriente. «¡Cómo los he extrañado! Tengo amigos allá pero volver con tu gente es algo tan gratificante» — Emy, Ángel, ¡qué gusto volver a verlos! Exclamé mientras los abrazaba con cariño. Ellos me sostuvieron aún más fuerte, se notaba lo mucho que también me habían extrañado. Luego de aquel cálido abrazo nos dirigimos al auto del padre de Ángel que nos esperaba. Con una sonrisa lo saludé. En el transcurso del camino a mi casa, entre Ángel y Emy me abrumaron de preguntas que poco a poco les fui respondiendo. Si ellos estaban comportándose así, no me imaginaba cómo lo haría mi familia, a quien no le había avisado. — Bien, hemos llegado. Espero que disfrutes del poco tiempo que tienes. Mencionó el padre de Ángel. — Gracias, señor. Ángel y Emy se bajaron junto a mí, tomaron mis cosas y con entusiasmo tocaron la puerta de mi casa. No tardó ni un minuto, mi madre apareció, al igual que su sonrisa se hizo presente y con euforia me abrazó. — Chicos, su hermana está aquí, vengan. Gritó emocionada. Abrió por completo la puerta, les dio paso a mis dos amigos y me atrajo con felicidad, no dejaba de tomarme en sus brazos. Ella me había extrañado tanto como yo a ella. Las lágrimas de la felicidad se desbordaron en nosotras, sin darnos cuenta, en ese instante aparecieron mis hermanos, uno de ellos estaba vestido con su uniforme, al parecer apenas había regresado a casa. — Hermanos, los he extrañado bastante. Dije con lágrimas en mis ojos. Ellos no dijeron nada, se lanzaron sobre mí y nos envolvimos en un fuerte abrazo. Por dos horas nos mantuvimos poniendo al día, era algo que realmente necesitaba. Mi madre y mi hermana con emoción se levantaron de la mesa y se dirigieron a la cocina, mi mamá quería cocinarme un delicioso platillo, lo más probable es que sería mi comida favorita. Por otra parte, mis hermanos fueron a comprar los refrescos y un pastel de bienvenida. Ángel y Emy me siguieron a mi cuarto, todo se mantenía tal y como lo había dejado, en ese momento observé el retrato de nosotros tres. Por un momento me perdí en la sonrisa de Jess, recordé cada momento feliz que compartimos. Él no era el mismo, después de nuestra separación en el aeropuerto, él me había evitado, probablemente la razón era que aún me amaba y que no quería interferir en mi felicidad. O simplemente ya no quería saber nada de mí, cualquiese que fuera su razón la respetaba. — ¡Qué lindos se ven en esa foto! Exclamó Emy mirando con atención aquella foto. — Sí, esa foto fue cuando estábamos en la preparatoria, recuerdo que yo los obligue. Mencioné recordando ese momento. «No, Esther, tranquilízate. No es momento de llorar, debes de aprovechar este tiempo con ellos» me recordé. — Sí, fue divertido como nos rogaste. Mencionó Ángel con una sonrisa. Miré con más detenimiento las fotos que adornaban mi habitación, luego me topé con la foto de la clausura, aquella en la que la mirada de Jess recaía sobre mí, a pesar de lo que había ocurrido entre nosotros, él seguía amándome en ese momento. — ¿Sabes cómo está Jess? Pregunté con interés a Ángel. Quien esbozaba un gesto sorprendido. Hacía mucho que no le preguntaba por él, desde que comenzó a ignorar mis mensajes le había perdido el rastro, además, las clases y las actividades extracurriculares me tenían ocupada la mayoría del tiempo. — Él... ¿Qué puedo decirte? Él está bien, apenas hablé con él ayer. Al parecer iba de viaje, creo que a Nueva York, iba con toda su clase. Respondió Ángel merodeando alrededor. «Me alegro que se encuentre bien» — Qué bien por él, a lo mejor y se topa con Eloy, aunque eso sería una gran coincidencia. Mencioné con una sonrisa. Emy miró con seriedad a Ángel, casi podía estar segura que le estaba diciendo con la mirada que me dijera algo. — ¿Qué sucede? Pregunté con curiosidad. — No quiero decírtelo, aunque creo que ahora que lo pienso no te va a afectar, tu amor por él ya tiene que lo dejaste atrás, o, ¿no? Respondió Ángel mirándome atentamente. «El amor que le tuve a Jess jamás se fue, permaneció todo este tiempo en mi corazón. Sin embargo, ahora no puede ser. Solo puedo guardarlo hasta lo más profundo de mí» — Claro, todo está en el pasado. — mentí con una ligera sonrisa. Ángel dejó exhalar todo el aire que había estado conteniendose. — Qué bueno, me quitas un peso de encima. Ya que es de esa manera, Jess tiene una relación con una chica hace 9 meses. Respondió Ángel buscando una foto en su celular. Al encontrar aquella foto me la mostró, en ella se mostraba a Jess sonriendo al lado de una hermosa chica de cabello oscuro ondulado. Por una extraña razón, sentí una fuerte punzada en mi corazón. Él es feliz, pudo volverse a enamorar. — Me da gusto por él, ella es muy linda. Dije a duras penas, tragandome el dolor que me comenzaba a consumir. — Esther, ¿estás bien? Preguntó Emy preocupada. Una lágrima traicionera se había desbordado por mi mejilla, con rapidez la limpié y me obligué a esbozar una tonta sonrisa. — Estoy bien, solo que sentí melancolía... Ya saben, aún no puedo creer que esté aquí. — Tampoco nosotros. Después de una larga plática, mi hermana subió a mi habitación y nos informó que la cena estaba lista. — Por cierto, antes de que se me olvide, les traje estos bonitos llaveros. Conservenlos con mucho cariño, espero pronto traerles más cosas, solo que consiga un trabajo estable. Dije entregándoles a cada uno el presente que les había comprado. — No te preocupes, con tenerte es más que suficiente para nosotros. Mencionó Emy abrazándome. — Gracias, ahora bajemos. En la sala nos esperaban con todo listo, las brillantes sonrisas de mis hermanos y mi madre estaban presentes, estaba claro que esta noche sería una de las más felices. ... Por los siguientes 4 días, me mantuve supervisando y ayudando a los nuevos chicos que se irían conmigo. Ahora, era yo la que me encargaría de aquel procedimiento. El día de mañana me tocaba partir, haría unas compras por la mañana y regresaría a Madrid nuevamente. El tiempo se había pasado demasiado rápido, hoy era nuestra última cena. Mi madre y mis hermanos se habían esmerado bastante por darme todo el cariño que todo este tiempo había necesitado. Mientras que, Emy y Ángel no se despegaban de mí, todos estos días habían venido a cenar conmigo y hoy no era la excepción. Al terminar, la deliciosa cena, mis hermanos se ofrecieron a lavar los trastes, mientras mi madre solo se dedicaba a abrazarme y gozar de mi compañía. El celular de Ángel me desconcertó, en la pantalla la imagen y el nombre de Jess estaban. Mi sonrisa desapareció, después de todo ahora yo no quería ser aquella que arruinara su felicidad. — Por favor, Ángel. No le menciones a Jess que estoy aquí. Ángel solo se limitó a asentir y se retiró a una recámara lejana. «Solo espero que lo cumpla. No quiero que por nada del mundo yo le robe la felicidad que ahora ha construido» ^°^°^° Bonus ~ Jess en marcha No, ni hablar, no puedo ser capaz de esperar. Debo de enfrentar a Ángel ahora mismo, no me importa si está ocupado. Él debe explicarme esto ahora mismo. ~^~^~^~ Pensamientos de Esther «Era evidente, ¿cómo me iba a esperar? Si él me miraba tan feliz con Eloy. No puedo reprocharle nada, él merece ser feliz también» «¿Cómo será su nueva novia? ¿No será como Alice? Espero que no, porque no hay nadie que lo ayude y lo comprenda, o lo consuele cuando está solo»
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR