Cuando el pronuncia esas palabras y lo veo apunto de entrar en mi interior, me da nervios y le digo que pare. Él me mira con esos ojos tan excitados.
- ¿En serio ?- pregunta con un tono de incredulidad.
- Estoy nerviosa, no sé si este bien- no sé que me pasó, solo en entraron los nervios.
- Está bien a tu tiempo- así desnuda como estoy me volteo boca abajo y siento que el me empezó a dar ligeras carias, esto hace que me relaje un poco, luego siento sus labios sobre mi espalda, me gusta esta sensación.
Después de un rato de estar así, él me abren las piernas y para después entrar en mi interior.
Lo primero que digo es que "no", que duele, pero el empuja un poco más, instintivamente coloco mi mano en esa zona; Él me sigue dando besos, después de un rato el dolor me pasa, cuando ve que me acostumbré a su tamaño, se empieza a mover y yo no puedo dejar de gemir. simplemente no me puedo controlar en este frenesí.
Dándome besos en mi oreja, él me dice: Baja la voz que nos van a escuchar.
No sé, porqué ese comentario me hace recordar en este momento una canción de un artista que se llama "bajito" –de Jean Carlos canela– la cual dice así:
~Se escucha la respiración
Así suena cuando habla el amor
Y el sudor como coro salió de sus poros
Cantando oh, oooh, oh, oh, oooh
Así es que me gusta a mi
Grito, grito
Así es que me gusta así
Grito, grito
Baby sigue, sigue ahí
Grito, grito
Y le dije bajito, bajito
Que nos escuchan los vecinos
Bajito, bajito
Y si nos escuchan los invito
Bajito no, bajito no
Eso de bajito no está en nada
Bajito no, bajito no
Eso de bajito no nos va~
cantando la canción a todo pulmón en mi cabeza, me entrego a este momento como si no hubiera un mañana.
Después de pasar de unas horas entretenidos – o como a mi me gusta decir: de estar haciendo ejercicios–. nos encontramos abrazados y el con su mano haciendo pequeños círculos en mi espalda.
Estoy recostada a su pecho, estamos en silencio, pero no es sin silencio incómodo. Si no, uno tranquilo de relajación, no quisiera irme... Lo siento a él como mi lugar seguro.
- Se está haciendo tarde- le digo cuando veo por la ventana y está oscureciendo; ¡mi mamá me va a matar! Es lo que pienso.
Voy a vestirme cuando Lucas me tira a la cama y me dice:
- Voy a vestirte, mi morena, soy un hombre de palabra - Voy a decirle que no es necesario.
Cuando agarra mis pantys y mi top y procede a vestirme, trato de protestar, pero él solo me da un beso en los labios y me dice que me calme, que lo quiere hacer... Ya desisto de que pare y lo que hago es ayudarlo a vestirme.
Cuando estoy lista, me agarra y me sienta en su regazo; yo paso mis brazos pir tu cuello y nos quedamos así otro rato. Su olor, la forma de su cuello siento que fue diseñada para colocar mi cara y poder aspirar su delicioso aroma.
-Nena, es hora de irse- me dice dándome pequeñas palmadas en mis nalgas.
- No quiero- le digo con sinceridad.
- Tu mamá se puede preocupar- me dice haciéndome entrar en razón.
- Está bien, vamos- le digo levantado y dirigiendo me hacia la salida.
Él me agarra de la cintura, volteado me hacía él, me agarra del cuello y me estampa un beso.
- Deseando la próxima vez que nos vemos, mi negra- me dice.
Siento mis piernas temblar y que estoy flotando entre las nubes.
Él me acompaña hacía la parada. nos quedamos ahí un rato charlando, mientras pasa un transporte. al cabo de los 20 minutos, pasa el que va a mi casa.
Llegó a mi casa; todavía no ha llegado nadie, menos más, me siento más aliviada. no sabía que inventar.
Me preparo algo de comer, ya que tengo bastante hambre–despues de comer me dirijo al cuarto, ya me que siento bastante, somnolienta– me acuesto, luego de quitarme la ropa y me quedo dormida.
Me despierto al escuchar ruido en la sala. Voy a ver qué es lo que ocasiona dicho sonido. Y es mi hermano que estaba moviendo unas cosas.
- Por fin despertaste- me dice mi mamá
Cuando volteo a verla, me poco un poco inquieta. ¿ será que se dará cuenta que ya no soy virgen?
Trato de no pensar tanto en eso; y de tranquilizarme un poco.
- ¿cómo te fue mamá? - le pregunto.
- Bien gracias a Dios ¿y a ti?- me dice
- Bien, me fue bien ( más que bien, excelente–pienso dentro de mi)- le digo a mi mamá.
- Me alegra mi niña,¿ y que te mandaron?- me dice
- Unas investigaciones, pero son para la semana que viene, las hago para después- le digo.
-. Esta bien, ayudame con las tarea del niño ¿si?- me dice mi mamá.
- Está bien- le digo a mi mamá.
-!CALED, VAMOS A HACER LA TAREA- le gritó a mi hermanito para que me escuche. ya que estoy un poco lejos de él
Él se para corriendo y vas a su cuarto a buscar su bolso y las cosas que vamos a necesitar.
Nos ponemos hacer la tarea, es algo sencillo, mi hermano es inteligente, aprende rápido, lo único que es una odisea, porqué no le gusta hacer sus deberes.
Después de una rato de batallar con mi hermano. terminamos de hacer sus deberes.
- Gracias hermanita, por ayudarme, te quiero- me dice dándome un abrazo y un beso.
Caled a veces es pícaro, ya que sabe cómo hacer, para que deje el enojo.
Mi niño hermoso, es inevitable sentirme tan protectora con él, con la diferencia de edad que nos llevamos. sin embargo a veces igual peleamos como dos niños pequeños. bueno yo, ya que él si está pequeño