Una anécdota de mi querida ex esposa. Disfruten en como fue la vida de Ana. Al trasladarse las oficinas centrales de la empresa donde trabaja mi marido a la periferia de la ciudad, decidimos dejar el apartamento que habíamos comprado en el centro de la ciudad y alquilar un piso por la zona. Al año y medio de haber fijado nuestra nueva residencia, conocí a una chica, vecina de nuestro mismo edificio, con la cual entablé una bonita y profunda amistad. Cheese, que así se llama mi amiga, es una mujer de cuarenta y un años, es decir, diez menos que yo, muy alta y delgada, mide más de un metro ochenta, con un frondoso pelo castaño muy rizado y los ojos azules muy claros. No es una belleza de mujer, pero resulta muy atractiva. Después de varios meses de amistad, ambas decidimos presentar a nues

