-Volví a la habitación Mía estaba en la ducha, la veía bañarse, me desvestí e ingrese con ella- -Pase mis manos por su cintura, quería tocar su vientre, el fruto de nuestro amor estaba allí- -Hola cariño- -Mia se dio la vuelta y pasó los brazos por mi cuello- -¿Dormiste?- -Si bebé- -Pase mi mano por su rostro, jamás me cansaría de ver esa bella imagen- -Comencé a besarla, no pueden imaginar cuánto la extrañaba y deseaba- -Sentí como su mano llegó a mi masculinidad, ella lo movía con fuerza.- -Mia- dije entre jadeos- -Estaba a punto de correrme así que tuve que apartarla, le di la vuelta abrí sus piernas e ingrese- -Ella era todo para mi, puse mi mano en su punto de Locura y la otra en su pecho, trataba de dejar mis besos marcados en su cuello- -Mi esposa gemía ante mi ataque,

