La visita de Sofía.

723 Palabras

MAXIMILIANO No podía dejar de mirarla. Desde la puerta de mi oficina, observaba cómo se inclinaba para limpiar los pisos de los laboratorios. Su cabello castaño caía como una cortina de seda sobre su rostro, y sus manos —esas manos que conocía tan bien— se movían con precisión mientras restregaba con fuerza el trapeador. Estaba demasiado cerca. Y, al mismo tiempo, jodidamente lejos. Me acerqué con una excusa estúpida —¿quizá preguntarle si necesitaba agua fresca o una pausa?—, pero Ana ni siquiera levantó la vista. —No te acerques, Maximiliano —dijo con voz firme—. Estoy trabajando. —Solo quiero ayudarte —respondí bajito, sin atreverme a sonar tan desesperado como me sentía—. No tienes que hacer esto. No me gusta verte así. —¿Así cómo? ¿Ganándome la vida? —soltó una risita irónica—.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR