… —Tendremos que reducir los gastos lo más que podamos, Lil. Eso quiere decir menos Pizza. Me detuve a media pantimedia y lo señalé amenazante. —No hagas que me retracte, Park. Ethan rió fuerte con una carcajada gruesa y terminó de abrochar el último botón su camisa formal de color azul marino. Me acerqué a él después de colocar mi vestido de color azul celeste y le puse la corbata. —Bien, señor Park, ahora parecemos un par de pubertos a punto de graduarse. Nos miramos en el espejo y Ethan asintió con una sonrisa ladeada. —al regresar, quiero mi regalo de graduación por ser un buen alumno, maestra. —dio media vuelta y me atrapó de la cintura. Me embriagué de su exquisito perfume, llevé mi mano a su pecho y lo empujé a la cama. —Puede abrir el regalo ya, señor Park. Mi

