(POV Loid) Cuando su abrigo cayó supe que la batalla la tenía ganada ella. Es que ni siquiera tuvo que esforzarse, mi mandíbula apenas y pudo mantenerse en su lugar. Dios.. Que hermosa… Mal momento para estar convaleciente, ¿Cómo explicarle que verla así me excitaba al grado del dolor? Lo peor vino cuando se acercó, esto era una tortura para mi entrepierna. Ese frágil vestido sin mangas, de cuello en “V” que llevaba la mirada a hundirse en ese par de pechos llenos y suaves… La boca se me hacía agua. Al final, tuve que ceder. Fui vencido en mi propio juego. Zanahoria provocadora, ya vería cuando estuviera en mi 100% Me aseguraría de no recaer en los cigarrillos. Voy a disfrutar de esa jugosa recompensa con un hambre voraz. Hecha su victoria, ella volvió a acomodarse el abrigo, coloca

