El avión aterriza, nosotros bajamos y yo espero que los autos que venían con nosotros, estén disponibles para marcharnos al igual que el armamento. Mientras ello pasa, un mensaje de Joel llega. “Tic, tac. El reloj sigue avanzando y tú silencio me está colmando la paciencia. 19:23" Sonrió al ver su insistencia. “Estoy preparándome para ello. Ya voy a darte lo que quieres. 19:24". Ya enviado el mensaje y con los autos listos, nos marchamos a nuestro destino. Todos están listos para lo que viene, por lo que, no me preocupo por algo más que no sea mi papel en esto. Con los Pritzker fue fácil atrapar, ya que, ellos poco saben de enfrentamientos y atentados. Pero con los mexicanos la cosa es distinta, ellos llevan años en esto. Cada generación crece entrenándose para ser alguien competente e

