No puedo dejar de mirarlo e imaginar tantas cosas. ¡Joder! ¿Por qué tiene que ser tan guapo y sensual? Con esa aura s****l que despide a su paso y que me hace querer decirle a gritos: “tómame”. Por momentos, siento ganas de irme y alejarme de todo esto que él representa, pero muy dentro de mí no quiero hacerlo. Anhelo seguir viéndolo y rememorando cada segundo que pasamos juntos. ¡Diablos! Tengo que reconocerlo, no he podido dejar de pensar en Noah, ni un solo segundo desde el día que decidí ponerle punto y final a nuestro romance de verano. Porque, se supone que eso ya llegó a su final, ¿o no? Lo último que pensé, al despertar esta mañana, era que lo iba a volver a ver y que iba a sentir este montón de cosas que siento. Mi corazón late acelerado. Miro a Lara que está a mi derecha, haci

