Tres Imágenes, Una Vida Nicholas se encontraba sentado frente a la mesa de la sala de lectura, rodeado por las fotografías, documentos y recortes de periódico que el archivista le había entregado. Las piezas del rompecabezas finalmente estaban encajando y el caos de su mente comenzaba a calmarse, aunque el horror de lo que había descubierto le helaba los huesos. Lo que antes había sido una sospecha, ahora era una certeza. Frente a él, tres fotografías, tres vidas diferentes, pero una sola persona. Victor Langley. La primera foto, una de mediados del siglo XIX, mostraba a un hombre de unos 25 años con el rostro de Victor, pero con una identidad completamente distinta. Un color de cabello más oscuro, pero al final, ese era el mismo hombre. La segunda foto, un 5 décadas después, lo mostra

