La Clave Laura, que había estado escuchando en silencio, sintió un escalofrío recorrer su cuerpo. Las palabras de Victor eran como un veneno que impregnaba el aire. Sus dedos, aún apretando el trozo de vidrio escondido, temblaban mientras su mente buscaba una salida, un plan. No podía permitir que esto continuara. No podía dejar que Victor los destruyera. - La obsidiana... - murmuró Nicholas, su mente corriendo en todas direcciones mientras trataba de comprender. - El león n***o, el escudo del rey... todo está conectado, ¿verdad? Por eso necesitas ese anillo, esa piedra. Victor asintió, complacido por el entendimiento que comenzaba a formarse en Nicholas. - Exactamente. La obsidiana protege, pero también sella. Cedric la llevaba en su mano, pero nunca entendió su verdadero poder. Yo sí

