- ¡Andrew! Habían pasado mas de tres minutos y Andrew no se dignaba a abrir la maldita puerta. Justo en el momento que necesitaba apoyo moral. Haber besado de aquella manera a Adam me había dejado prácticamente en las nubes, pero ahora la cruda realidad caía tan de lleno en mi. No creía en la situación que me encontraba. - ¡Heeeey! Abre la jodida puerta idiota Se escuchó caer alguna clase de botella desde adentro. Negué con cara de pocos amigos al ver como abría la puerta con lentitud. Su rostro parecía descompuesto, su cabello rubio desordenado y la botella de licor en su mano me decía que había bebido mas de la cuenta. Como siempre - Brendan, siento, hip, la demora. - dijo tambaleándose de un lado a otro - Rodé los ojos. Simplemente entre y de paso lo tome del brazo adentrandol

