Compartieron un par de anécdotas sobre su pasado, Tania estaba incómoda y se limitó a comer y asentir, para Madison había sido un buen día porque Dylan había estado con ella, le habló sobre la ciudad y la llevó a dar un paseo, terminaron en un restaurante y luego a ver a unas familias hasta que regresaron a la casa de la manada, ojalá su felicidad hubiera durado hasta la noche, pero no todo podía ser perfecto. Milá salía a cada cierto tiempo y le preguntaba a Dylan si se le ofrecía algo, era algo ridículo porque si él quisiera algo se lo pediría a cualquiera de los cocineros a través del enlace mental, con cada salida y cada amable y sonriente acción de Dylan hacía Milá, era como un espinazo para Madison, no entendía porque simplemente solo la mandaba al carajo. Se quedó en silencio des

