Cuando Liam llegó a la habitación se dio cuenta que habían unos barrotes en la ventana, esto parecía una prisión, no tenía nada a excepción de la ropa que Tania le había llevado, incluso lo había excluido de su teléfono, estaba atrapado en esa habitación y no sabía cuánto tiempo, pero lo que más lo atormentaba era estar atrapado en su mente, no creía lo que su padre le decía, no era posible no recordar a su madre en su forma de lobo, sus costumbres o tan siquiera a su familia, ¿cómo podía olvidar todo eso. La puerta se abrió y al levantar la mirada se llevó una sorpresa al ver a Hope, ella lucía diferente, siempre había sido expresiva en sus gestos, siempre la vio sonreír de una forma algo forzada, ahora lo hacía con sinceridad, incluso en su vestimenta y forma de hablar había cambiado s

