Madison habló con su tía Cesia la mayor parte de la cena, aunque durante ese tiempo se preguntó dónde se encontraba Dylan, no lo había visto por ningún lado, sus dudas desaparecieron cuando apareció a lo lejos al lado de Allison, los recuerdos de París aparecieron como una avalancha en su mente y se sintió devastada. –No pasó nada y lo sabes –murmuró Akira en su mente. –Cállate. –Deja de pelear, Madi. Cerró la conexión con su loba, últimamente esa era la solución que encontraba a sus discusiones, por más que Akira fuera sensata y razonable, Madison no quería escucharla. Dylan se rasco la oreja, sentía comezón en todo su cuerpo. –¿Por qué tenían que hacer eso? –Fue divertido –sonrió Allison. –La próxima que venga Derek. –Aburrido. Allison vió a Ezra cerca de las columnas

