La oscuridad tan profunda que ella no puede ver ni oír nada. Solo cae, cae y cae. Miles de recuerdos llegan a la mente atormentada de la mujer que se debate entre la vida y la muerte. Un dolor muy fuerte carcome su corazón, siente que miles de alfileres son clavados al mismo tiempo en su cuerpo y sobre todo en su frágil corazón. ¡Duele! —Te amo— escucha a lo lejos. Ella logra abrir los ojos, pero sigue esa oscuridad. Ahora, siente como el frío penetra lentamente por sus delicados pies y sus temblorosas manos. —No te vayas— escucha nuevamente y ella trata que sus ojos visualicen a la persona que le habla. Pero… ¿Le está hablando a ella? ¿Hay otra persona con ella? ¿En dónde está? La oscuridad se rompe y muy lejos ve un destello luminoso que la llama poderosamente. Sonríe feliz. E

