Oscuridad, dolor, más oscuridad y más dolor. Son las nuevas emociones que Eleanor la tiene pasando en medio de aquella horrible situación. Se encuentra sola y no sabe cuánto tiempo tiene en ese lugar. Solo sabe que está sola y el sonido del silencio la está desesperando cada segundo. Ha sido consiente de cada latir de su corazón y en la angustia solo piensa en su esposo y en su adorado hijo. Es un niño, algo que enloquecerá a Daniel de emoción y de amor. Siempre habla de que su hijo sea el nuevo administrador de todas sus riquezas. Ella en secreto se hizo el examen y no se lo ha querido decir, para sorprenderlo en el día del parto. Un oler tenue a desinfectante. Alguien está haciendo aseo en la parte de afuera. Si tan solo pudiera soltarse y escapar. Pero la falta de visibilidad le

