Samantha lo observaba esperando su reacción, y cuando iba a empezar a contarle, Luke le puso un dedo en la boca para hacerla callar. —No digas nada Sam, lo que vayas a decir puede esperar, hay una oportunidad para todo y por ahora solo es el momento, de nosotros, de estar juntos, demostrarnos cuanto nos amamos —pronunció mientras comenzaba a darle pequeños besos en los hombros. —Pero, es importante se trata de ...—trataba de hablar, sin embargo, las sensaciones que la invadían, fueron nublando sus sentidos y la hicieron desistir de su intención. Sentía un hormigueo por su piel, las manos de Luke acariciaban su trasero, mientras con su boca, recorría la línea del escote, donde se dejaba visible la parte superior de sus senos. Desesperado por acceder a cada rincón de su cue

