Cristian fitzy narrando:
Termino de hacerme otro tatuaje. Estos últimos cuatro años han servido para volver a encarrilar mi vida, ahora vivo bien, sigo con medicación y terapia, y eso me ayuda a tener una vida tranquila.
Mi relación con mi familia es mucho mejor, Victoria ahora es mi amiga, ironía, ¿no? Sigo trabajando en la empresa, y eso es bueno, a veces por mis problemas tengo ganas de dejarlo todo, y Marius sabe muy bien como controlar la situación, me da un día libre y lo paso con la psicóloga, nos quedamos por horas hablando, a veces hago actividades físicas o alguna otra actividad, me ayuda mucho.
Hace tres años me hice mi primer tatuaje, me sentía insegura por las cicatrices del accidente, así que comencé a cubrirlas con múltiples tatuajes. El más grande que tengo es en el brazo derecho que fue el más afectado por el accidente, tenía varios cortes y para taparlo tuve que tatuarme todo el brazo, empieza desde la punta de los dedos y va hasta una buena parte de mi pecho, tengo un poco de todo, flores, pájaros, palabras, imágenes de dibujos animados que me gustaban cuando era niño.
Una vez que empecé no quería parar, tapé todas las cicatrices y me puse unas cuantas más en otros lugares, en el cuello, me tatué la frase "Live Like a Warrior" en los pómulos, y hasta me la puse mi ingle
Marius me llama cómic ambulante, a mis sobrinos les encanta verlos ya Eliza no le importa, eso aburre. Quiero mucho a mis sobrinos, siempre voy a visitarlos y les llevo regalos. Dylan, Herry y Ryan son tan inteligentes, por no hablar de Helena, esa cosita ni siquiera parece tener 6 años, el tiempo pasa tan rápido.
Salí del salón de tatuajes y me fui a mi casa, me voy a duchar y voy a la casa de mis padres. Sigo viviendo en el mismo departamento, queda un poco lejos de la casa de mis padres y de la empresa, pero me gusta, el ruido de la ciudad y la gente del edificio hacen que no me sienta solo, y cuando quiero tomar un Descanso de los grandes ruidos de la ciudad, voy a una pequeña cabaña en las montañas.
No ha pasado mucho tiempo desde que compré el chalet, y he estado allí varias veces, pero te garantizo que es extremadamente relajante.
Al llegar a mi apartamento me doy una ducha rápida, al principio fue bastante complicado por la prótesis, pero ya me he acostumbrado.
Salió del baño con una toalla en la cintura y la otra secándose el cabello. Camino al armario y busco algo cómodo, como hoy hacía un poco de frío, decido ponerme un conjunto de sudadera negra, en mis pies opto por unos tenis blancos.
Ya completamente vestida, bajo al estacionamiento y tomo mi auto. Después de unos 30 minutos llego a la casa de mis padres, desde lejos ya puedo escuchar el ruido de la guardería de Marius.
Observo cómo Helena corre detrás de los hermanos por el jardín con un conejo en la mano.
"Le diré a mamá cuando regrese", dijo.
— ¿Decirle al tío lo que tramaron? — digo acercándome a ella.
— Tío Cris —dijo corriendo hacia mí, ella llevaba un vestidito rosa, sé que fue Marius quien lo eligió.
- ¿Qué hicieron? — Yo pregunté.
— Mira —dijo mostrándome el conejito— lo rompieron tío, me lo dio mi papá... se pondrá triste cuando lo vea.
Sus ojitos estaban llenos de lágrimas, Marius le regaló este conejito cuando era muy pequeña, y desde entonces nunca lo ha soltado.
— Seguro que se puede arreglar — dije — ¿Por qué no se lo llevas a tu abuela? Doña Crystal tomó un curso de costura.
- ¿Eso es verdad? — pregunta y le confirmo— Gracias tío Cris, se lo llevaré para que lo arregle.
Recibí un beso en la mejilla y luego corrió hacia la casa. Camino por el jardín y encuentro a mis tres sobrinos sentados debajo de un árbol.
- ¿Qué hiciste? —digo acercándome— le rompieron el peluche a tu hermana.
"No fue mi intención, tío", dijo Dylan.
— Estábamos jugando a tirarnos el conejito, para que ella tratara de atraparlo, pero terminó aprovechándose del descuido de Ryan y los dos empezaron a pelearse por la mascota — dice Herry.
"Lo siento", dice Ryan.
—Ya no hagas eso, Helena se lo llevó a mi madre a coser —dije— todo saldrá bien.
— ¿Te vas a quedar aquí por la tarde, tío? —pregunta Dylan.
— No, quería resolver unos asuntos de la empresa con tu padre —dije— ¿dónde está?
"Fuera con mamá", dijo Harry.
“¿Por qué no juegas un poco con nosotros mientras regresan?” — dice Ryan — “podemos comer pastel de chocolate primero".
- ¿Tienes pastel? — Pregunto.
“Sí”, dice Dylan.
"Así es", le dije.
Entramos y luego jugamos un rato, pronto llegó Marius y nos fuimos a hablar. Se trataba de un nuevo proyecto que estábamos desarrollando, íbamos a contratar a algunas personas para que el proyecto pudiera desarrollarse más rápido. Me quedé allí unas horas y luego me fui.
[...]
De regreso a casa terminé pasando por una cafetería y comprando un bocadillo. Yo no iba a cocinar, así que me saqué todo a la terraza de mi ático y me senté a comer.
La noche era preciosa, aunque no vimos estrellas, el cielo estaba muy bonito, los coloridos edificios le daban cierto encanto, a pesar de preferir ver las estrellas, las luces de los distintos edificios no dejaban nada que desear en cuanto a Encendiendo.
Llevo la hamburguesa grande a mi boca y le doy un gran mordisco, estaba deliciosa, le doy un sorbo a mi refresco. Hace cinco años que deje de beber, no consumo nada que contenga alcohol, ya que tomo medicamentos y pueden cortar el efecto.
Miro alrededor y suspiro.
Me gusta el día porque siempre hay ruido, no me siento solo, pero cuando llega la noche, la soledad llama a mi puerta. Cada uno en sus casas tiene compañía, yo no, siempre solo...
Desde el accidente no me relaciono con ninguna mujer, termino sintiéndome inseguro por las cicatrices y la prótesis.
A pesar de que las cicatrices están cubiertas de tatuajes, mi piel se ve diferente y eso es lo que me da inseguridad, simplemente no puedo hacerlo.
A las mujeres les encantan los hombres tatuados, y por eso siempre recibo miradas maliciosas, e incluso pienso en intentarlo, pero termino desistiendo.
Nunca pensé en conseguir una novia o incluso en casarme... pero me estoy haciendo viejo y no quiero estar solo. Estar solo es muy triste.
A ver que me depara el destino...