Aliados y Confesiones La mansión estaba en silencio, salvo por el tenue murmullo de la lluvia golpeando las ventanas. Sergi se encontraba en su oficina, repasando los informes que Alexander le había proporcionado. La información sobre la facción rival era inquietante, pero su mente no podía concentrarse del todo. Su conversación con Sofía seguía repitiéndose en su cabeza. Había algo más en su mirada, un matiz de vulnerabilidad que ella rara vez dejaba ver. Y aunque su explicación había sido convincente, Sergi sabía que había partes de la verdad que ella aún no le había confesado. Una visita inesperada El sonido de pasos suaves lo sacó de sus pensamientos. Levantó la vista justo cuando Sofía aparecía en el umbral de la puerta. Estaba vestida con un suéter holgado y pantalones cómodos, p

