CAPITULO 32

1271 Palabras

Massimo estaba acostado en la cama contigua observando a su hija dormida, en su cabeza pasaban recuerdos de su vida juntos. Los paseos, los juegos entre padre e hija, cuando de improviso los recuerdos fraternales cambiaron a otra cosa. El bello rostro de la doctora Dianne Carter, sus miradas divertidas, sus risas, su voz tan sensual, su caminar delicioso. Desde la fiesta donde fue invitado junto con su hermana Adalisse quedó prendado de la belleza y sensualidad de la doctora Tuvo sueños húmedos con ella hasta el amanecer que un ruido lo hizo despertar. Era la enfermera que venia a revisar a la paciente. Cuando termino salió, entonces al ver a su hija despierta se levantó a toda prisa para preguntarle —Mi amor, buenos días ¿cómo te sientes? Amanda toda adormilada le exclamo —Papá, oh, m

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR