Era lunes ya y debía terminar el seminario impartido por el doctor Adam Carter, el susodicho continuaba dormido a pesar de que ya pasaban de las ocho de la mañana, hora habitual en que ya estaba desayunando, su adorada esposa ya se había levantado y dado una refrescante ducha, pues en la noche habían tenido una sesión de sexo de sumisión masculina por primera vez, Dianne no estaba muy satisfecha porque le encantaba sentir a su hombre como el dominante, como el semental, como el líder de la manada, sin embargo, este le había pedido que le hiciera sentir placer con la sumisión y probar lo que tanto hablaba su gemelo Andrew. El resultado de ese experimento era que Adam había casi perdido todas sus fuerzas, porque Dianne al final había usado la Pinza Birmana y desde que se desmayó todavía no

